Maxi Pachecoy: la música como herramienta para sanar, sus raíces chaqueñas y las historias detrás de El Artesano
El músico presenta su nuevo álbum, un trabajo que cruza folclore, pop, rock nacional y canción de autor. En diálogo con Filo.news, repasó las influencias que marcaron su recorrido y contó cómo surgieron las colaboraciones con Raúl Rufino, Rubén Goldín, Sol Mianovich, Pablo Dacal y Leo García.
Maxi Pachecoy lanzó "Arte Sano", su nuevo álbum de estudio que lo ayudó a atravesar momentos difíciles y encontrar la manera de seguir adelante. Con sonidos que mezclan el folclore de su Chaco natal, el rock nacional, el pop y la canción de autor, con la guitarra y la voz en primer plano.
“La música en general me ayudó a atravesar distintos momentos, a sanar distintas cosas, escribir, sacártelo de encima, poder bajarlo a un papel”, contó en diálogo con Filo.news.
El disco también recupera una forma de componer que acompaña al músico desde la adolescencia, cuando empezó a escribir sus primeras canciones. Con la guitarra y la voz en primer plano, Pachecoy construye un repertorio en el que las historias y las letras ocupan un lugar central.
El artista habló sobre el poder de la música para sanar, las influencias que recibió desde chico, el camino de dedicarse profesionalmente a la música y las colaboraciones que forman parte de su nuevo trabajo. Además, adelantó cómo será la presentación del álbum, prevista para el jueves 29 de octubre en La Carbonera, en San Telmo.
La música como herramienta para sanar y volver a las raíces
Periodista: ¿Qué cosas sentís que sanaste con Arte Sano?
Maxi Pachecoy: Creo que no solo en este álbum. La música en general me ayudó a atravesar distintos momentos, a sanar distintas cosas, escribir, sacártelo de encima, poder bajarlo a un papel. Me parece que es súper importante. Por eso, no creo que sea solo el nombre de este disco, sino una especie de idea o concepto que vengo sintiendo desde hace ya un tiempo. Y no solo para mí, sino que creo que a todos nos pasa un poco que la música nos acompaña en distintos momentos.
P: En general, la música también ayuda a sanar a los que te escuchan, ¿te pasó que te lo digan?
M.P.: Sí, me pasó algunas veces de recibir mensajes de algunas personas que me decían: “Escuché tu música y me hizo bien”. Entonces, eso me hizo dar cuenta de que hay algo un poco más profundo en la música y en el arte en general. Nos acompaña, nos moviliza, nos toca y eso es súper lindo.
P: En el disco hay folclore, pero también pop, rock nacional y canción de autor. ¿Cuánto tiene que ver esa mezcla con tus raíces y con haber nacido en Chaco?
M.P.: Yo soy de Chaco. El folclore siempre estuvo bastante presente en todos mis discos. Hay un poco de folclore, pero también hay pop, rock nacional, canción de autor. Todo eso me atravesó desde chico musicalmente, fueron mis influencias. Entonces, al momento de componer, aparecen.
P: ¿Qué artistas escuchabas cuando eras chico y cuáles fueron importantes para tu formación musical?
M.P.: En las primeras infancias fue el folclore, porque en mi casa había folclore. No fue tan elegido por mí, pero estaba Atahualpa, porque mi viejo escuchaba mucho Atahualpa, Mercedes Sosa. Al Cuchi Leguizamón lo empecé a escuchar un poco después, como que ahí abrí toda una puerta al folclore ya de más grande.
Y el rock nacional y el pop, ahí entran todos: Fito, Charly, Spinetta, Soda. Todo ese universo también me agarró de chico y fue súper importante para mí. Después aparece la canción de autor, Silvio, Sabina, todo ese universo, por nombrar algunos. Después hay especificidades, pero todo eso me influyó un montón. Entonces, al momento de componer, aparecen.
P: Creo que había algo ahí de Sabina y también un nexo con Barcelona y Madrid en Cucharaditas de Nescafé
M.P.: Sí. Dentro del disco, yo creo que es una de esas canciones de autor donde hay mucho texto. Lo que te guía en la canción es la narración, es la historia, lo que va contando la canción. Es como basada en una historia real, de hecho. Pero bueno, es como un viaje. Aparece la importancia del texto, que para mí es fundamental también en las canciones.
Como me gusta mucho la letra, un poco de folclore, un poco de pop, rock nacional, un poco de canción de autor: todas esas influencias aparecen en este disco.
Además,me gusta mucho que volví un poco a las raíces desde la instrumentación, quería ir a lo más genuino posible, la guitarra y la voz bien al frente. El resto de los instrumentos acompañando, pero como volver a cuando compuse mis primeras canciones.
P: ¿A qué edad empezaste a componer?
M.P.: Las primeras canciones las compuse a los 14 o 15 años, por ahí. Empecé a tocar desde más chico, pero a los 14 o 15, con los primeros amores y desamores, empezaron las primeras canciones.
P: En tu familia la música siempre estuvo presente, aunque nadie se dedicara profesionalmente a eso. ¿Cómo tomaron tus padres la decisión de que quisieras hacer una carrera musical?
M.P.: Ninguno se dedica a la música, pero sí mi viejo toca la guitarra y canta, mi hermano toca la guitarra y canta, mi vieja toca el piano, mi abuela cantaba. Es como una familia donde la música siempre estuvo muy presente, pero nadie se había dedicado a recorrer un camino artístico.
Sobre todo cuando nadie en la familia recorrió un camino artístico, hay muchos miedos porque no se sabe de qué se trata. Es un camino difícil, no es un camino simple, es un camino complejo que requiere de mucha voluntad de sostenerse, de encontrar la manera de poder seguir haciendo. Tiene un montón de adversidades que por ahí te llevan a decir: “Che, bueno, capaz que no”, y hay que sobreponerse a eso, me parece.
Si es realmente lo que sentís que tenés ganas de hacer, buscar la manera de seguir desarrollándolo. Entonces, yo los reentiendo a mis viejos en ese momento, porque por suerte, al poco tiempo, cuando se dieron cuenta de que la cosa iba en serio, recibí todo el apoyo y todo el amor y hasta el día de hoy me acompañan un montón.
Las colaboraciones de El Artesano y la presentación en vivo
P: El álbum tiene cinco invitados: Sol Mianovich, Rubén Goldín, Raúl Rufino, Pablo Dacal y Leo García. ¿Cómo surgieron esas colaboraciones?
M.P.: Todos son amigos de antes del disco. Y surgió porque, a medida que estaba en la preproducción de las canciones, escuchaba el tema y decía: “Acá me parece que la voz de Rubén o de Sol puede funcionar muy bien”. Era como que la propia canción me iba llevando.
P: ¿Pensaste esas canciones para esas voces desde el principio o las colaboraciones aparecieron mientras avanzabas con la producción?
M.P.: A medida que iba avanzando la canción, iba escuchando más las voces de algunos artistas. Pero, en particular, lo de Raúl Rufino fue un caso distinto, fue el único caso distinto, porque compartíamos un show con Raúl en la Casa de Chaco. Él es chaqueño también, igual que yo. Y cuando nos juntamos, le digo: “Mirá, Raúl, tengo esta zamba”. Y nos pusimos a tocarla juntos y se fusionó perfecto todo. Él puso una segunda voz que le quedaba bárbaro, un arreglo de guitarra. Entonces, él me dijo: “Che, cuando la grabes avisame porque la voy a grabar con vos”.
Y terminó quedando ese mismo arreglo que hicimos en ese momento para ese show y esa misma segunda voz. Es una de mis canciones favoritas del disco.
P: ¿Cómo te estás preparando para el show de La Carbonera?
M.P.: Voy con toda la banda, tratando de respetar un poco la instrumentación del disco, que me parece que es uno de los puntos fuertes. Quiero tratar de tocar el disco en el orden en el que está, como para presentarlo de esa manera.
A mí me parece que el orden de las canciones es súper importante. Por algo están de esa manera. Entonces, tratar de respetar eso. También voy a tocar canciones de discos anteriores, algunos momentos de set acústico y guitarra y voz, que me gusta siempre generar ese momento en los shows.
Estoy ansioso, pero contento, con ganas de llevar el disco al vivo, que ahí hay una transformación de las canciones también cuando se tocan en vivo, toman otro carácter. Así que bueno, a ver qué sucede.