La Secretaría Legal y Técnica del Poder Ejecutivo, María Ibarzabal Murphy, asistió al plenario de comisiones para defender la llamada "Ley Malvinas" y propuso crear una comisión bicameral de seguimiento del Consejo de Seguridad para destrabar votos en el Congreso. La oferta de otorgar facultades de control parlamentario al proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional buscó amortiguar las críticas por la concentración de facultades en el Presidente y encauzar el debate del texto normativo de 133 artículos.
Los bloques opositores cuestionaron la amplitud y el enfoque del proyecto. Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, reclamó citar al canciller Quirno y al ministro de Defensa, el general Presti, al considerar la iniciativa "un bodoque normativo y de reformas que debería tratarse por separado". En simultáneo, Eduardo Falcone señaló la falta de precisión sobre los permisos requeridos para que el Ejecutivo disponga el derribo de buques o aviones, mientras Germán Martínez, de Unión por la Patria, exigió formalmente los dictámenes de las carteras involucradas.
El desglose del articulado, según informó Infobae, profundizó los reparos del peronismo respecto de la reestructuración de la seguridad interior, la defensa y el derecho penal contenida en los 90 artículos posteriores al capítulo de Malvinas. Lorena Pokoik y Agustín Rossi advirtieron por el solapamiento de competencias en materia de inteligencia, remarcando Rossi que la eximición de responsabilidades en las decisiones militares equivale a "una especie de obediencia debida pero al revés" donde "nadie es responsable".
Frente a las acusaciones de una presunta amnistía a empresas que operaron sin autorización en Malvinas, Ibarzabal Murphy argumentó que "si tenemos una ley que solo establece la inhabilitación, si no permitimos algún régimen de desistimiento, no estamos poniendo los incentivos en el lugar adecuado". La postura oficial contó con el único respaldo interno de Silvana Giudici, de La Libertad Avanza, quien ponderó la propuesta como "la ley más importante que presentó este gobierno", rechazando la división del proyecto por entender que el Estado requiere herramientas firmes "para que nuestras relaciones diplomáticas no sean solo de palabra".
El plenario cerrado sin acuerdo sumó momentos de tensión cuando las diputadas Mónica Frade (CC) y Myriam Bregman (FIT) se retiraron del recinto. Ambas legisladoras abandonaron la comisión tras acusar al presidente de la Comisión de Defensa Nacional, Carlos Zapata, de haberlas postergado en la lista de oradores a pesar de haber figurado entre las primeras en ingresar a la sala.