Chyno y Nacho, después de todo: “Nos encontramos en tormentas y dejamos que los ojos hablaran”
Chyno Miranda y Nacho Mendoza lanzaron Radio Venezuela, un disco atravesado por la inmigración y un reencuentro límite. "Nos encontramos cuando sentíamos miedo de que la vida no nos alcanzara para reconciliarnos".
"Este álbum lo hicimos como si fuera el último que vamos a hacer, con todo el amor del mundo y todo el profesionalismo posible", así define Nacho Mendoza"Radio Venezuela", el nuevo disco de Chino y Nacho que llega después de años de distancia, conflictos y un reencuentro marcado por momentos límite. Atravesado por la diáspora venezolana, el álbum reune a una amplia generación de artistas locales dispersos por el mundo y funciona como una especie de regreso colectivo.
La diáspora venezolana supera los 8 millones en 2026, según ACNUR. "Radio Venezuela" toma esta experiencia de inmigración y desarraigo, que si bien es una "noticia complicada" y triste", como dice Nacho, también genera un "cruce entre el ADN venezolano con el del resto del mundo". Este álbum "es un recordatorio de raíces, una conexión cultural en cercanía y a la distancia, un lugar a donde volver en donde sea que te encuentres", resume Nacho.
Chyno y Nacho se alejaron en 2017 y años después se fueron reencontrando a lo largo de sus carreras. Pero la vuelta no fue inmediata ni sencilla: "Nos encontró en tormentas", dice. "Cuando sentíamos miedo de que la vida no nos alcanzara para reconciliarnos como amigos y como pareja musical", asegura. Chyno Miranda sufrió graves secuelas neurológicas tras contraer COVID-19 en 2020, incluyendo neuropatía periférica y encefalitis.
“Me lo reencuentro en un sitio de rehabilitación mental y física. Veía cómo su cuerpo había cedido ante el maltrato físico y psicológico, ante la falta de amor y muchas cosas que le tocó vivir”, recuerda.
No fueron necesarias muchas palabras. “Ni siquiera tuvimos que decirnos nada. Dejamos que los ojos hablaran, poder abrazarnos de nuevo, trabajar juntos y apoyarnos en nuestros procesos”, dice. La reconstrucción llegó de la mano de Radio Venezuela, que repasa su carrera, la conexión con ese medio de comunicación y el desarraigo de quienes se fueron del país.
Canciones como Maleta, muestran al desnudo como se vive ese desarraigo. "No es una maleta llena de ropa, sino una maleta llena de sueños", resume de forma contundente. "Muchos se fueron, pero sueñan con regresar y caminar sobre un mejor presente", sintetiza, aunque destaca también que las canciones incluidas en "Radio Venezuela" podrían extenderse a toda la población latinoamericana que tiene una larga tradición de migración. Recuerda que la Argentina durante la crisis económica también tuvo una gran diáspora.
Nacho insiste en que el proceso también transforma. "Los que se fueron regresan culturizados. Hoy tenemos un país multicultural, que conoce otras maneras de hacer las cosas", subraya. Y proyecta: "Hay un futuro cercano que pinta muy bien para todos nosotros".
Hay una decisión estética de que el álbum suene como una radio, al inicio se escucha un interludio con la voz de Chataing, figura icónica de la comunicación venezolana, así como también aparece la de Renny Ottolina promediando el álbum. La radio habla más de la experiencia generacional de lo que fue Chyno y Nacho en sus inicios: “Nosotros empezamos cuando no existía Facebook ni YouTube. La conexión era la radio y la televisión”, recuerda.
“Era una emoción llegar a una emisora y que el locutor dijera nuestros nombres”, dice. Y sí, cuando salió Mi niña bonita, canción con la que salieron hacia un público masivo, no paraba de sonar en radios de Argentina como Los 40 Principales o Radio Disney, liderando las listas y alcanzando el puesto número 1.
El álbum toma esa lógica radial y la actualiza. "Nos estamos convirtiendo en Radio Venezuela", explica Nacho y resalta que en su top 14 están los artistas como Danny Ocean, Mau y Ricky, Rawayana y Akapellah, entre otros, que los acompañan en el disco. "Es una generación que no vivió esa misma realidad que nosotros porque todos son generaciones muchísimo más joven".
Maracaibo y la identidad
El disco también se mete en lo territorial, donde Maracaibo aparece como un caso particular: “Es como otro país. Tiene un acento distinto, una forma de hablar, un sarcasmo muy particular”, afirma Nacho.
Mar-a-Caibo funciona como un guiño interno por el exceso de identidad de las personas que viven en el estado de Zulia y la colaboración con el dúo Caibo (su nombre se desprende justamente de la ciudad venezolana). Aunque también se llama de esa manera por Mar-a-Lago, el complejo turístico de Donald Trump. La elección del dúo no es casual, ya que comparten una historia similar. Separación, distancia y reencuentro.
Si bien Radio Venezuela está hecho "como si fuera el último álbum que vamos a hacer", no parece ser una despedida sino una forma de expresar lo que les ocurre actualmente. La inmigración y el reencuentro son los pilares fundamentales, pero también la unión con otros artistas amplificando, a través de la radio, la música venezolana.