Después de que se conociera el dato de inflación -el más alto en un año- y tras prometer que los próximos 18 meses "serán los mejores que los argentinos vieron en las últimas décadas", el ministro de Economía Luis Caputo arribará este miércoles a Washington para participar de las Reuniones de Primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) junto al Banco Mundial, donde intentará cerrar la aprobación de la segunda revisión del acuerdo y, así, liberar un desembolso por USD 1.000 millones.
El evento reúne a ministros, banqueros centrales y líderes mundiales. El foco estará dominado por la situación del conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel contra Irán y se lleva a cabo desde el lunes 13 y hasta el viernes 18.
La cuestión doméstica, sin embargo, pasa por otro lado: Caputo busca que el Fondo dé el visto bueno para destrabar un nuevo desembolso por 1000 millones de dólares. Aquel monto está atado a la aprobación del Fondo de las metas del primer trimestre, con el foco puesto en la acumulación de reservas y el mantenimiento del superávit fiscal.
El titular del equipo económico se reunirá con la titular del FMI, Kristalina Georgieva, según la agenda oficial a la que accedió la agencia de noticias NA. En el mismo plan, figuran encuentros con el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga; y con su par del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn. También se reunirá con el presidente del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), Sergio Díaz Granados.
Asimismo, el titular del Palacio de Hacienda participará de la reunión Plenaria del Comité de Desarrollo del Banco Mundial y en el Comité Monetario y Financiero Internacional (CMFI), el principal órgano asesor de la Junta de Gobernadores del Fondo. A su vez, estará presente en el encuentro de Ministros del G20, que debatirán sobre economía y educación financiera global.
El funcionario viajará acompañado junto a su viceministro, José Luis Daza, y el presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili.
Caputo se encontrará con los funcionarios del Fondo un día después de que el organismo redujera sus expectativas de crecimiento para la Argentina y elevara sus proyecciones respectos de la inflación.