Comenzó a la medianoche de este jueves el paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) contra el proyecto de reforma laboral del Gobierno que hoy debatirá la Cámara de Diputados.
Desde las 0, y pese a las advertencia del Ministerio de Capital Humano, la mayoría de los servicios de transporte dejaron de circular. En una jornada sin movilización por parte de la central obrera, su adhesión es la que puede definir el impacto de la medida de fuerza. "Será contundente, la Argentina va a estar parada de punta a punta", había dicho ayer el cotitular de la CGT Jorge Sola.
El proyecto de modernización laboral -como lo denominan en el Gobierno- es rechazado por la CGT, que ya se movilizó en dos ocasiones contra la iniciativa y ahora, ante su inminente tratamiento en la Cámara baja tras la media sanción del Senado, convocó a un paro total de actividades, el cuarto contra el presidente Javier Milei. Aun enmarcada en el debate legislativo, la medida de fuerza podría marcar el inicio de un período de mayor conflictividad.
"Mañana no termina nada. Si este gobierno sigue insistiendo con este plan económico, vamos a seguir resistiendo, vamos a seguir luchando, porque no estamos dispuestos a entregar los derechos", advirtió ayer Cristian Jerónimo, otro de los líderes de la central obrera.
Con relación al futuro del texto que modifica la ley de trabajo, La Libertad Avanza (LLA) obtuvo la semana pasada la media sanción del Senado y hoy esperaba su aprobación definitiva en Diputados. Sin embargo, la eliminación del controvertido artículo que modificaba las licencias médicas y algunas dudas respecto de otros ítems del proyecto tornaron ineludible su retorno -en caso de aprobación- a la Cámara de origen. Como sea, en la Casa Rosada esperan que sea ley antes del 1° de marzo, cuando Milei volverá al Congreso para hablar ante la Asamblea Legislativa.