El riesgo país recortó la suba inicial y a media rueda del martes se ubica en 684 puntos básicos, lo que representa un alza de 9 unidades con relación al último cierre. La reversión parcial responde a una mejora en la cotización de los títulos públicos locales.
En la apertura de la jornada, el indicador medido por el JP Morgan trepó hasta los 710 puntos a causa de un retroceso de hasta el 1,5% en los bonos de la deuda.
Pese a esta desaceleración, el registro actual se consolida como el más elevado desde las elecciones legislativas de 2025.
La reciente escalada obedece a factores del contexto internacional y a un escenario doméstico signado por la complejidad política y la falta de resultados del programa económico. En el frente externo, el valor del petróleo avanzó hasta los 111 dólares por barril, situación que presiona sobre los costos energéticos, traslada incrementos a la inflación y abre la puerta a un eventual ajuste al alza en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal de los Estados Unidos.
Frente a esta perspectiva, los inversores optan por la venta de activos de economías emergentes, dinámica que ensancha la brecha de rendimiento respecto del bono del Tesoro estadounidense a 10 años, cuya tasa se sitúa en 5,15%. La baja en los activos argentinos, combinada con el nivel elevado del título de referencia norteamericano, explica el repunte del índice soberano.