Las protestas estudiantiles continúan en Francia y, lejos de desactivarse, entraron en su tercera semana con nuevos bloqueos y movilizaciones. Los estudiantes reclaman más cantidad de docentes, mejores condiciones edilicias y cambios en la organización del sistema educativo, mientras el Gobierno intenta contener un conflicto que ya sumó el respaldo de docentes, familias y sindicatos.
Este jueves, 375 institutos permanecían afectados por las medidas de fuerza: 224 estaban completamente cerrados y otros 151 funcionaban de manera parcial, según informó el Ministerio de Educación francés. Aunque el número representa una caída del 30% respecto del miércoles, todavía hay establecimientos bloqueados en distintas ciudades del país.
El movimiento comenzó a fines de septiembre y fue creciendo alrededor de distintos reclamos vinculados con el sistema educativo. Entre ellos aparecen la falta de reemplazos para profesores ausentes, el deterioro de los edificios escolares y las extensas jornadas de clases. También hay cuestionamientos al sistema de acceso a la educación superior y pedidos de mayor inversión pública.
Un conflicto que también terminó en las calles
La protesta educativa tomó una dimensión nacional durante las últimas semanas. El martes, entre 266.000 y 450.000 personas participaron de las movilizaciones convocadas en distintos puntos de Francia, según las estimaciones difundidas sobre la jornada.
A los reclamos educativos se sumó una fuerte represión que dejó cientos de detenidos y decenas de heridos.
Uno de los episodios que más tensión generó ocurrió cuando un adolescente de 15 años perdió una mano durante la represión. En medio de las críticas por el accionar policial, el Gobierno decidió suspender el uso de granadas aturdidoras durante los operativos vinculados con las protestas estudiantiles.
Este jueves, las concentraciones volvieron a repetirse. En París, una de las movilizaciones tuvo como punto de encuentro la Plaza de la Bastilla, mientras que sindicatos docentes también respaldaron las medidas.
En adelante, los sindicatos ya convocaron a una nueva jornada de movilización para el 17 de octubre, mientras las organizaciones estudiantiles mantienen la presión para conseguir respuestas antes de fin de mes.
Qué prometió el Gobierno francés
El primer ministro Sébastien Lecornu reconoció el malestar expresado por los estudiantes y prometió que el Ejecutivo presentará “respuestas concretas, rápidas y con financiación completa” hacia finales de octubre.
Por ahora, sin embargo, el Gobierno no detalló cuáles serán esas medidas.
El Ministerio de Educación abrió además una consulta nacional para recoger las demandas de los estudiantes. En sus primeros dos días, la plataforma recibió más de 43.000 respuestas.
El Ejecutivo organizó sus propuestas de discusión en cinco áreas: docentes, infraestructura, organización de las jornadas escolares, Parcoursup —el sistema de acceso a la educación superior— y participación estudiantil.
Las medidas no alcanzaron para frenar las protestas. Los estudiantes mantienen los bloqueos mientras esperan respuestas concretas y las organizaciones sindicales preparan nuevas movilizaciones.