Con más del 98% de las actas procesadas, la definición presidencial en Perú sigue abierta. La candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, mantiene una ventaja mínima de apenas 1.303 votos sobre el postulante de izquierda Roberto Sánchez, en una de las elecciones más reñidas de la historia reciente del país.
Según los últimos datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Fujimori suma 9.036.046 votos, equivalentes al 50,004% del total, mientras que Sánchez alcanza 9.034.743 sufragios, con el 49,996%.
A pesar de que el escrutinio se encuentra prácticamente finalizado, el resultado todavía no está cerrado. De las 92.766 actas de la segunda vuelta, aún restan algunas por computar y otras 1.607 fueron derivadas a los Jurados Electorales Especiales (JEE) para resolver observaciones e impugnaciones. El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) informó además que recibió 1.579 actas observadas, de las cuales 1.372 ya cuentan con resolución, mientras que el resto continúa bajo análisis.
Uno de los puntos que podría influir en la definición son los 152 recuentos de votos que fueron ordenados por las autoridades electorales. Varias de esas actas ya atravesaron las audiencias públicas correspondientes, aunque todavía quedan resoluciones pendientes.
A esto se suma la controversia por los votos emitidos en el exterior. Juntos por el Perú presentó pedidos de nulidad sobre gran parte de las mesas habilitadas en Estados Unidos al denunciar presuntas irregularidades en el proceso electoral. En este contexto, el JNE ratificó que los resultados oficiales recién estarán disponibles hacia mediados de julio, una vez concluidas todas las revisiones.
Mientras espera el desenlace, Fujimori aseguró que afronta el proceso con tranquilidad y se mostró dispuesta a un acercamiento con su rival: "Esperaremos los resultados de la ONPE para luego, espero yo, poder conversar con Roberto Sánchez".