"Mafalda es Malvinas": Damián Kirzner, el productor que defendió "Nueve Reinas" y recuerda "Okupas", creó la muestra inmersiva
El director de "Mafalda inmersiva" define como una epifanía el día que se le ocurrió trasladar el papel a un recorrido multisensorial. Pero ¿cómo iba a darle sonido y elegir colores a los cuadros? ¿Mafalda iba a hablar? Una entrevista donde revela haber podido ver a Quino, su encuentro con el Guille real, la conexión con la serie de Bruno Stagnaro y con Fabián Bielinsky, y sus conversaciones con Juan José Campanella camino a su adaptación para Netflix.
Las historias de Mafalda están dentro nuestro. Conocemos su humor, su agudeza política, su preocupación por un mundo contaminado, que reclama paz en medio de guerras, que lidia con las noticias, y que a la vez está representado como un mapamundi dentro de un hogar, metáfora de que -como tantas veces oímos- "cada casa es un mundo", pero a su vez pinta desde lo particular la aldea de un panorama colectivo. Y en esas paredes, se destaca una niña de una sensibilidad auténtica, que hace preguntas incómodas en una época que no le daba espacio y en la que el feminismo era de alguna forma incipiente, interprela a su padre, le plantea el rol de género a su madre, atiende la llegada de su hermanito (Guille) con la sorpresa de una nueva generación que se presenta más rebelde todavía o con el ímpetu de querer cambiarlo todo; y tiene amigos (Susanita, Manolito, Felipe, Miguelito y Libertad) para cada asunto: quienes a su vez encarnan los valores, costumbres y dilemas de toda una sociedad.
Mafalda -sin dudas- es su tiempo y su lugar. Creada por Joaquín Salvador Lavado Tejón, para todos Quino, se publicó por primera vez en la revista Primera Plana el 29 de septiembre de 1964 [significativamente un día después, un 30 de septiembre pero de 2020, marcaría el fallecimeinto del escritor e ilustrador], ilustró una década de transformaciones sociales (como buena oyente de los Beatles, y se opuso al agente 007 James Bond -como al esterotipo varonil producto de un cine taquillero y nada reflexivo o crítico-; rechazó la sopa, el alimento accesible de su tiempo y que a la vez significaba acatar las órdenes de la "buena crianza" tradicional; y nombró a su tortuga "Burocracia" para señalar la lentitud de un sistema que des-atiende), y se retiró luego de haber resistido el Golpe de Estado de Onganía (1966-1973), antes de la última y sanguinaria dictadura militar, pues como llegaría a reflexionar años después su autor: "Mafalda sería una desaparecida".
"A Quino llegué a conocerlo un poco. Es lo mejor de nosotros. Tiene una relación tan honesta con su pensamiento, con el país, también muy pesimista porque iba pasando el tiempo y el tipo veía que Mafalda seguía vigente porque los problemas continuaban".
Menciono que es, a su vez su lugar, porque podemos vislumbrar a través de sus cuadros, aquellas calles lindantes a la esquina de Defensa y Chile en el barrio porteño de San Telmo, donde (vivía Quino y) sus personajes están inmortalizados como figuras tridimencionales donde vecinos y turistas hacen cola para fotografiarse con ellos.
Entonces, Mafalda permanece allí (de Argentina al mundo), y como a su vez logró ubicarse dentro, paradógicamente, su muestra inmmersiva en el Centro Cultural Recoleta permite por primera vez concretar una fantasía: si alguna vez recorrimos la obra completa, ahora podemos jugar a vivienciarla. O si nunca la leíste, que sea la oportunidad de cruzar esa puerta de entrada.
"Mafalda Inmersiva", la primera experiencia a escala real para visitar la obra de Quino, a 62 años de su publicación. | Foto: Gentileza de prensa
Damián Kirzner, creador, director y productor general del proyecto, comenzó el trabajo para montar la obra de Quino hace tres años y contó con la licencia exclusiva de la familia del autor, quienes además se involucraron desde sus primeras etapas.
"Entiendo a Mafalda como lo mejor del ser nacional, lo mejor de los argentinos. A Quino como un genio que va a atravesar los tiempos", expresa el productor desde una llamada matutina y con el mate en mano, contexto que abre esta conversación para Filo.news.
"Yo digo que 'Mafalda Inmersiva' es un prime time de televisión".
"Hace tiempo que estaba pensando cuál iba a ser mi producción inmersiva", continúa. Luego de una trayectoria de más de 35 años en televisión, medios y entretenimineto, se dedica a las experiencias inmersivas desde su festival, Mediamorfosis. "Un día, por 2023 estaba de viaje y ¡tuc!, así tuve una epifanía, ¿viste? Lo recuerdo perfecto, el momento exacto en que me bajó la idea", comenta como escena de viñeta.
"La familia estaba en una búsqueda de conectar con nuevas generaciones para mantener la obra viva. Identificaron que hasta en su propia familia los chicos y los adultos jóvenes la conocen pero no leyeron a Mafalda, no saben qué dice".
Se encontraba en Rabat (Marruecos) como parte de una exposición donde mostrara contenidos latinoamericanos de su festival, en una combi junto al artista plástico francés Miguel Chevalier: "De pronto dije 'es Mafalda'".
"Aparte de 'Mafalda', soy lector de Fontanarrosa y de todas las obras de la época como Patoruzú también, pero Mafalda logró tomar una escala global e internacional. Entonces me puse en contacto con la familia a través de Daniel Divinsky (editor y amigo de Quino y uno de los fundadores de Ediciones de la Flor), quien me ayudó rápidamente. La familia estaba en una búsqueda de conectar con nuevas generaciones para mantener la obra viva. Identificaron que hasta en su propia familia los chicos y los adultos jóvenes la conocen pero no leyeron a Mafalda, no saben qué dice", señala Kirzner.
"Si eso pasaba en el propio vínculo, empezó a circular el peligro de que se vacíe de contenido y que Mafalda empiece a ser desconocida... Los chicos todavía la reconocen, pero les pareció muy importante reconectar desde una propuesta diferente porque hay un cambio de hábitos de consumo, de conectarse con los medios muy distinta. Llegué en el momento apropiado y nos pusimos a trabajar", recuerda.
"'Mafalda Inmersiva' está dedicada a Fabián Bielinsky. Era mi tío. Tuve el privilegio de ser el productor al que le rechazaron su película, yo tenía 'Nueve Reinas' en la mano y nadie la quería filmar".
Desde entonces y para poner sus manos en la obra, reunió un equipo multidisciplinario integrado por artistas, diseñadores, realizadores audiovisuales, desarrolladores tecnológicos, escenógrafos, animadores y especialistas en experiencias inmersivas de Argentina (punto de partida de esta experiencia, que luego iniciará una gira internacional por Europa y Latinoamérica), España e Inglaterra.
"Cuando llegué a 'Mafalda', la sentí un poco femenina. Después me di cuenta de que ahí había algo medio sexista, de 'yo soy varón, leo las de vaqueros'. Es extraordinaria".
La experiencia, cuenta con 1.300 metros cuadrados distribuidos en 13 salas temáticas, que permiten recorrer las páginas ahora en pasillos, maquetas y aromas; una combinación de arte, tecnología y narrativa: con animaciones desarrolladas a partir de los dibujos originales, video mapping de alta resolución, proyecciones 360°, sonido envolvente, realidad virtual multiusuario, instalaciones interactivas, esculturas de los personajes en escala real, escenografías especialmente diseñadas y música original construyen un recorrido de aproximadamente una hora que invita a redescubrir.
Los guiños y detalles en "Mafalda inmersiva", la primera experiencia a escala real para visitar la obra a 62 años de su publicación. | Foto: Gentileza de prensa.
* Decís que sos fanático de la obra de Mafalda, ¿qué relectura hiciste para llevar ese mundo a la realidad para que lo podamos recorrer?
La primera lectura fue ver qué está vigente y qué no: te diría que el 95% de la obra es totalmente vigente. Hay algunas cosas que son guiños de época, como que él habla de la paz del mundo pero preocupado por Vietnam. Ahora es otra guerra pero la misma preocupación. O Manolito le recibía un coscorrón del papá y le tenía miedo al zapatillazo de la madre. Entonces hicimos una relectura en ese sentido de decir "bueno, esto seguramente Quino lo habría reconvertido a hoy". De hecho él lo ilustraba para criticar esto, pero no se entendería. Con Judith Gociol -nuestra mafaldóloga de cabecera, es la encargada del espacio de humor de la Biblioteca Nacional y la persona recomendada por la familia- seleccionamos aproximadamente 100 de las 1908 tiras. Un recorte que tiene que representar todos los tópicos centrales de la obra de Quino. Hay tiras que hablan exactamente sobre quién es Susanita, Manolito, Guille; pero era imposible tener toda la obra en una muestra. Además, con Belén Santa Olalla, (la diseñadora de experiencia de usuario) fuimos eligiendo las más icónicas... hay cuadros que son obras de arte... buscamos la mejor manera de montarlos.
Los guiños y detalles en "Mafalda inmersiva", la primera experiencia a escala real para visitar la obra a 62 años de su publicación. | Foto: Gentileza de prensa.
* Si te remonto a esas primeras lecturas, ¿qué recuerdos tenés de ese primer acceso al mundo de Mafalda y de todos sus personajes?
Yo me acerqué a la historieta porque de chico, leer me resultaba muy áspero. Me costaba meterme en libros y la historieta era una manera más fácil de entrar en la literatura. Empecé a amar "D'Artagnan" e "Intervalo", las icónicas revistas de Argentina (por Editorial Columba). Cuando llegué a "Mafalda", la sentí un poco femenina. Después me di cuenta de que ahí había algo medio sexista, de "yo soy varón, leo las de vaqueros". Con el tiempo, fui encontrando capas de lecturas: políticas que iba entendiendo, la mirada ácida de Quino atrás de esos chicos que preguntan como grandes; extraordinaria.
* ¿Y te fuiste encontrando o cuestionando a partir de todos esos personajes? Viste que cada uno tiene con quién se identifica: decís "yo soy más este". A su vez hay un estudio sociológico atrás de Susanita, Manolito, Felipe...
Para trabajar tomé el libro Universo Mafalda que escribió Judith, que tiene un que tiene un trabajo muy interesante sobre cada uno y nos sirvió mucho porque ya estaba muy pensado y muy analizado. Es muy interesante cómo Quino fue trabajando sobre los estereotipos. Y claramente me identificué igual que él con Felipe, con esa timidez frente a la chica que te gusta, el amor, la imaginación. Me dedico a esto porque me gusta imaginar, disfruto de poder crear.
A Quino llegué a conocerlo un poco. Estuve en la Feria del Libro donde lo vi como un admirador más y cuando fui productor de televisión, lo vi de invitado en programas. Es lo mejor de nosotros. Es tan humilde, tan simple, tiene una relación tan honesta con su pensamiento, con el país, también muy pesimista porque iba pasando el tiempo y el tipo veía que Mafalda seguía vigente porque los problemas continuaban.
Quino en "Mafalda inmersiva", la primera experiencia a escala real para visitar la obra a 62 años de su publicación. | Foto: Gentileza de prensa.
* Los encuentros en la Feria del libro eran todo un evento para verlo, ¿recordás haberlo visto en algún estudio de televisión?, ¿cómo fue?
Sí, recuerdo haberlo visto en un estudio durante mis años de mucha tele y muchos programas. Pero lo que más me acuerdo es la Feria del Libro: la fila de gente y no llegar, porque él se detenía con cada uno, firmaba y se ponía a hablar. Era su manera de conectar con el público, ponía el cuerpo y valoraba el feedback de su obra: recibía las cartas y respondía con dibujos. Disfrutaba mucho de esos encuentros.
* En uno de los videos que invitás a ver la muestra contás el proceso de creación de las maquetas en los edificios. Viéndolo pensaba: muchos al leer 'Mafalda' la imaginamos en nuestros espacios cotidianos, ¿pero qué pasa generacionalmente hoy? ¿cómo lo perciben los jóvenes?
Nosotros construimos un escenario que aunque sabemos que es Buenos Aires no se dice que es Buenos Aires. Él tampoco lo decía en las tiras: tampoco que Mar del Plata era "la playa", por más que sabemos que es Mar del Plata, o que "las montañas" era Bariloche. Lo loco que tiene esto es que es que en todo el mundo la quieren sentir propia. Las maquetas son algo muy impactante. Por eso las hicimos. A los adultos nos lleva a algún lado de nuestra infancia, la memoria de cuando eras chico, la casa de tus padres, de alguien que no está y con quien compartías. Es muy conmovedor en ese punto, y vemos que se conmueven muchísimo. La muestra tiene diferentes accesos para los diferentes públicos. Los chiquitos juegan, se sorprenden, ven los movimientos, los colores; los adolescentes se fascinan con ciertas escalas.
Es algo, te diría que yo lo vinculo con [algo que no sé si vos conocés que yo hice hace muchos años], Sorpresa y media. Yo digo que "Mafalda Inmersiva" es un prime time de televisión, porque es para toda la familia, es multicultural. Buscamos que fuera así. Hay una continuidad de obra: quien conoce mi trabajo se va a encontrar también con Padres e hijos, no solo está la voz de Peto Menahem y la música sino pueden reconocer la manera discursiva parecida.
"Mafalda inmersiva", la primera experiencia a escala real para visitar la obra a 62 años de su publicación. | Foto: Gentileza de prensa.
* Mafalda es argentinamente unánime, algo casi excepcional como el Mundial, ¿no?
Mafalda es Malvinas, Mafalda es el fútbol, es la camiseta. Es lo mejor de nosotros. Está en ese cielo donde está el Papa Francisco, Maradona, Evita, el Che pero sin ninguna contra opinión. Unánime total. El vínculo del encuentro como pueblo es tan lindo y tan profundo. Es muy conmovedor eso.
* Una premisa que tomaron de base es "no alterar la obra de Quino", sin embargo, hubo que buscarle colores, darle voz a Mafalda, ¿cómo fue realizar eso?
Los colores me costaron un montón. Tuve consultorías externas de expertos en color para analizar, y con el escenógrafo y con los animadores para que todo tenga coherencia. Pero la realidad es que la paleta final que me ayudó a trabajar y a tener un patrón troncal me la dejó Quino... Ahora te muestro, esperá. [Me dice y asoma uno de los ejemplares]
Mafalda por Glénat Éditions, la clave para llegar al color | Foto: Archivo personal de Damián Kirzner | Gentileza de prensa.
Estaba de viaje... vi como no sé si 40 o 50 obras inmersivas antes de hacer es esta obra y fui a recorrer diferentes lugares del mundo para ver qué tecnologías y de qué manera adaptar Mafalda. Y me encontré en una feria de libros usados en Burdeos esta edición francesa de Glénat hecha en color autorizada por Quino.
El tema de las voces: decidimos trabajar con burbujas, abrimos las viñetas. En la sala final, que es la de realidad virtual, solo en esa sala hay una experiencia multiusuario de máxima tecnología desarrollada acá en Argentina por el equipo de Realidad 360° de Damián Turkieh, que es nuestro responsable de inmersión y animación: entrás a los sueños de una adolescente que se llama Sara, una chica, y que sueña ella con Mafalda. En ese sueño ella sueña las voces de los personajes. Hicimos un casting de voces. La familia nos dijo "que sean chicos para que los chicos suenen a chicos". Trabajamos con con Irene Guiser, que es una directora de voces. Era una problemática que nos agarrábamos la cabeza. Y la verdad que para mi sorpresa la gente ve toda la muestra, sale de la realidad virtual y ni comenta el tema de las voces. La acaba de escuchar a Mafalda y ni lo comenta, nada, es como con total naturalidad, funciona y fluye.
Manolito en el almacén de su papá y sus aromas en "Mafalda inmersiva", la primera experiencia a escala real para visitar la obra a 62 años de su publicación. | Foto: Gentileza de prensa.
Otro trabajo bastante complejo fue generar los aromas. Me costó investigar cómo conseguir los olores de los lugares porque no es que vos vas al supermercado y comprás un olor a salamín. Fuimos buscando con ingenieros en alimentos y en perfumería. En la casa y en la cocina, ¡hay olor a sopa!
"Mafalda inmersiva", la primera experiencia a escala real para visitar la obra a 62 años de su publicación. | Foto: Gentileza de prensa.
* Hablando de la familia, ¿te quedaste con alguna anécdota del trabajo con ellos, mientras intercambiaban qué "sí" y qué "no"?
En la medida que íbamos presentando cosas hemos sido tan respetuosos, no nos movíamos con un cuidado... hemos trabajado con el equipo cada línea, cada palabra. Saltar de la viñeta a la animación es complejo. La persona encargada de hacer las aprobaciones fue Guille Lavado.
Guillermo Lavado y Damián Kirzner en "Mafalda inmersiva", la primera experiencia a escala real para visitar la obra a 62 años de su publicación. | Foto: Gentileza de prensa.
* El verdadero Guille
El verdadero. Guille es músico de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile, y le propuse que en la sala de homenaje a su tío, Quino, -que acá quedó en Buenos Aires un poco pequeña por una cuestión de metros cuadrados, pero va a ser más grande cuando la hagamos en los demás países- se encargue de la melodía. Ahí vas a escucharlo tocar la algunas piezas de Debussy en flauta. Es decir, suena en la sala, la música que escuchaba Quino interpretadas por Guille.
Guille en "Mafalda inmersiva" la primera experiencia a escala real para visitar la obra a 62 años de su publicación. | Foto: Gentileza de prensa.
* Guille es el personaje rebelde, es la nueva generación, con la irreverencia que aparece. ¿Qué te generó encontrarte con el Guille real? ¿y cómo lo vive él, quien ya es un ícono argentino para siempre?
Para mí es impactante. Es encontrarte con pedazos de la historia. Pero él lo vive con mucha naturalidad: era su tío, era es su vida. Él tiene tienen la responsabilidad y el placer de cuidar la obra con mucha responsabilidad y cariño, tratando de pensar e interpretar lo que haría Quino. "Mafalda" va a poder continuar a través de los tiempos por estas acciones que están haciendo la familia, y no está sucediendo eso con otras obras, porque vos no ves a los chicos que lean a Patoruzú ni a Isidoro (Cañones).
* Hace 62 años "Mafalda", se publicaba la tira por primera vez, y hay una casualidad que me parece un lindo juego de números, que es que hace 26 se estrenaba "Okupas". ¿Qué recordás de tu paso como productor de la serie? ¿Y qué componente argentino sentís que la une con Mafalda de alguna manera?
Yo estaba al mando de la gerencia artística de una productora que podía llevarlo a cabo y fue fue genial. "Okupas" tiene algo de autenticidad absoluta como tiene Mafalda, de hablar de nosotros desde un nosotros muy crudo y muy real. Lo recuerdo siempre con mucho orgullo, me pone muy contento que la obra tenga tanta vigencia. Porque cuando la hacíamos nos dábamos cuenta que era bueno pero no sabíamos que Bruno era Bruno Stagnaro. Era un joven talentoso que a que emergía, pero claro, resulta que era un crack de otro de de otro nivel. Fue bastante compleja y traumática aquella producción, lo traté de rodear de profesionales (como Esther Feldman en guión) que le dieran estructura porque él era muy talentoso pero muy jovencito. Había hecho una película de muy bajo presupuesto ("Pizza, birra, faso") y estábamos haciendo una serie, y había muchas dudas. Son las cosas que te enorgullecen a lo largo de tu carrera. Eso también es un poco lo que logramos con Mafalda, ¿no?
Entrega de Martín Fierro a "Okupas" con los protagonistas | Foto: Archivo personal de Damián Kirzner | Gentileza de prensa.
* Y la construcción de amigos, ¿no?, personajes que van representando esa Argentina a través de ellos.
Es verdad. Sí, absolutamente, hay una línea ahí.
Fabián Bielinsky (a la derecha) junto a su padre, Bernardo, y Damián Kirzner | Foto: Archivo personal del productor. | Gentileza de prensa.
* Hablando de nuestras historias y lo argentino, imposible no hacer el enlace y preguntarte por Fabián Bielinsky...
"Mafalda Inmersiva", tiene una dedicatoria y es a Fabián. Fabián era mi tío, en realidad éramos como primos porque teníamos muy poca diferencia de edad. Tuve el privilegio de ser el productor al que le rechazaron su película, yo tenía Nueve Reinas en la mano y nadie la quería filmar y yo le decía "esto es genial, es una obra de arte y no se dan cuenta". Bueno, está en mi corazón. Finalmente medio desahuciado, se anotó en el concurso pero entró con seudónimo. Ahí ganó, los mismos tipos que la rechazaron la aprobaron pero le hicieron entregar todos los derechos de la obra. Ahora se está haciendo un remake en España y la familia no tiene ningún reconocimiento, es cruel eso. Pero la gente pudo conocer su obra. La pudo filmar pero le tenían miedo porque era bravo, y sabían que no lo iban a dominar. Mirá te voy a mostrar...
* ¡Hemos encontrado las Nueve Reinas originales!
Las Nueve Reinas están acá. Es parte de mi vida, las amo. Es mi familia. Es más, Martín Bielinsky, el hijo de Fabián, es el responsable del armado del prototipado del video final de "Mafalda Inmersiva".
* Por último, ya que hablamos de cineastas, ¿mantuvieron alguna conversación con el equipo de Campanella? Se viene también la serie que están armando para Netflix, y posiblemente muchas de las dudas son las que formularon ustedes para hacer la muestra inmersiva
Con Juan José también hablamos y tuvimos algunas videollamandas. Él viaja todo el tiempo. Estuve en su oficina y le mostramos todo lo que vamos a hacer. Estoy en contacto permanente con su socio, Gastón Gorali. Tengo diálogo también con la gente de Netflix y estamos coordinando la comunicación para no pisarnos y acompañarnos, acá hay una coordinación de la familia para que todo esto suceda. La serie es un producto más arriesgado: ahí sí los personajes hablan, hay arcos dramáticos, pero ¿a quién mejor para darle la historia que Campanella? La información está muy resguardada como todo producto de lanzamiento global de Netflix pero siento que la serie le va a hacer muy bien a la muestra porque los chicos de otros países van a conocer a Mafalda probablemente a través de la serie cuando nosotros lleguemos. Y tal vez hasta aparezca, andá a saber, en Asia algún chino o japonés que ame Mafalda.
Damián Kirzner, creador y productor general de "Mafalda Inmersiva". Una propuesta única en su escala realizada en Buenos Aires y para visitar de martes a viernes de 12:00 a 21:00 horas; sábados, domingos y feriados de 11:00 a 21:00 horas con ingreso hasta 20:00hs. Más información en su página oficial.