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Nonpalidece, 30 años después: de descubrir a Bob Marley en VHS a cumplir el sueño de tocar reggae en Jamaica

La banda celebra tres décadas de historia con un show de 30 canciones elegidas junto a su público. En diálogo con Filo.news, sus integrantes recordaron los comienzos, la influencia de Sumo y Bob Marley, el viaje que los llevó a grabar en Kingston y cómo cambió aquella rebeldía con la que empezaron a hacer música.

Nonpalidece, 30 años después: de descubrir a Bob Marley en VHS a cumplir el sueño de tocar reggae en Jamaica

Antes de que Nonpalidece pudiera grabar un disco en Kingston, Jamaica era una imagen lejana que aparecía en algún VHS, difícil de conseguir en esa época. Como grupo de amigos, intentaban entender la música que escuchaban, con gutarra y bajo en mano para captar la escencia de ese ritmo. 

Casi 30 años después, llegaron a la isla caribeña para tocar por los 80 años de Bob Marley. En el camino, la banda se convirtió en uno de los grupos fundamentales del reggae argentino, construyó una discografía que atravesó generaciones y terminó llegando a Jamaica, lugar que había alimentado buena parte del imaginario inicial.

La historia de Nonpalidece arranca en 1996 con un grupo de amigos de la escuela que tenía "ganas de decir algo", de hacer escuchar su voz. "Nos sentíamos identificados con la música reggae", recuerdan sobre aquella época en la que el género aún era incipiente.

Pese a que Jamaica era el país por excelencia del reggae con Bob Marley como embajador, Nestor Ramljak destacó que "SUMO hizo una mecha ahí también en cuanto a sus reggaes y principalmente Superman Troglio con la batería. SUMO era una banda de rock, hacía excelentes reggaes, pero él, a través de la batería, creo que le daba un golpe que lo hacía tan especial a esa primera influencia”.

Tres décadas después, Nonpalidece vuelve sobre esos comienzos mientras prepara su festejo de aniversario. En diálogo con Filo.news, Nestor Ramjlak y Facundo Cimas reconstruyeron su historia que empezó entre discos, instrumentos y amigos y que, muchos años después, terminó llevándolos hasta la cuna del reggae.

—Cuando empezaron, el reggae todavía era bastante incipiente en la Argentina. ¿Cuál fue el puntapié inicial de Nonpalidece?

Facu: Teníamos ganas de decir algo. De alguna manera nos sentimos identificados con la música reggae. Había algo para decir claramente y había ciertas influencias nacionales también. 

Nestor: SUMO creo que hizo una mecha ahí también en cuanto a sus reggaes y principalmente Superman Troglio con la batería. Sumo era una banda de rock, hacía excelentes reggaes, pero él, a través de la batería, creo que le daba un golpe que lo hacía tan especial a esa primera influencia.

Y después estaban nuestras ganas de inspeccionar también nuestras curiosidades desde el instrumento propio de cada uno y sobre una música que nos llamó la atención de una manera diferente a lo que veníamos escuchando. De repente, con Facu, que compartíamos colegios y diferentes espacios en común, él tenía su banda, yo tenía mis cosas y era: “Che, ¿escuchaste?”. Nos pasábamos música y de repente confluyó en: “Che, mirá esto”. Y esto era Marley.

—¿Qué fue lo primero que escucharon de Bob Marley?

Nestor: Lo primero que llegó fue Legend, pero después llegó, no sé si algún disco del estilo Survival...

Facu: Yo con Confrontation

Nestor: Y a partir de eso, intentar tocar reggae. “Che, qué raro que tocan”. Nos empezamos a juntar. “Venite a casa”. Yo tocaba la guitarra, él tocaba el bajo y yo chancleteaba, “chan, chan”, tratando de entender.

—¿Aprendieron sobre la marcha?

Nestor: Sí. En el círculo que nos movíamos había curiosidad por la música, entonces era: “Che, ustedes están tocando, ¿no? A ver, ¿cuándo nos juntamos?”. Y ahí se fue armando como una célula que se movía, se movía, se movía. Ya por el año 2000 tomó como una fuerza un poquito más, ve la luz el primer disco y la historia se cuenta 30 años después.

“Éramos niños rebeldes”

En aquellos primeros años, el reggae llegaba a Nonpalidece no solo desde el sonido sino que también había una identificación con su costado más contestatario y con la posibilidad de transformar la realidad.

—Recién decían que tenían ganas de decir algo. ¿Qué quería decir Nonpalidece hace 30 años y qué tiene para decir hoy?

Facu: Éramos niños rebeldes y veíamos que pasaban cosas que no estaban bien, no estábamos de acuerdo. Estábamos escuchando música que musicalmente ya lo expresaba y después las letras. Todo eso fue algo muy loco. Qué sé yo, veníamos por ahí de escuchar música punk. El punk era algo medio parecido al reggae, contestatario, pero “rompan todo”.

Nestor: La diferencia del reggae era: “No, todo tiene solución”.

—Lo hacemos desde el amor.

Facu: Claro, todo tiene solución.

Nestor: Estamos en duda ahora si el amor vence al odio... unas ganas de “rompan todo” bárbaras.

—¿Y cómo aparece esa necesidad de decir cosas en la banda de hoy?

Nestor: Eso es lo que quizás fue la voz inicial de expresarse en los inicios y un poco este chascarrillo viene a traer un poco de realidad, de que a veces dan ganas de romper todo. Es un poco la voz de ahora, lo que nos mueve también a través del proyecto, a través de la música que hacemos: poder canalizar un poco lo que nos pasa, lo que charlamos nosotros, lo que vemos que pasa a nuestras familias, a la sociedad.

De conocer Jamaica por VHS a grabar en Kingston

Durante años, Jamaica existió para ellos a través de su música y de unas pocas imágenes que lograban circular en los famosos VHS, previo a que existan las plataformas y las redes sociales. Ese estudio que ellos veían desde una pantalla, después de más de 25 años, terminó convirtiéndose en el lugar donde Nonpalidece grabó Hecho en Jamaica.

—Bob Marley aparece desde el comienzo de la banda y después construyeron un vínculo muy fuerte con Jamaica. ¿Cómo fue aquel primer acercamiento a la isla cuando todavía la conocían solamente a través de su música?

Nestor: En su comienzo eran unos VHS. Hasta eso... pongan la pantalla en blanco y negro. Había un casete así grande que iba adentro de una casetera que no todos tenían aparte.

—Era muy complicado de conseguir.

Nestor: No todos los vecinos tenían una videocasetera y esos videocasetes no se veían, no ibas al videoclub. Era una cosa rara. Y ahí vimos unos primeros videos de Jamaica, se veían algunos recitales, algunas cosas que decíamos: “Wow”. Y nos juntábamos en la casa de uno a una hora, porque ¿quién te iba a dejar ver todo eso?

—¿Qué les pasó cuando finalmente llegaron a Jamaica después de tantos años de verla desde lejos?

Nestor: Cuando fuimos a la isla ya había pasado mucho tiempo de aquellas primeras veces y fue como un encuentro con cosas que ya parecía que las conocíamos o que las habíamos visto sin haber ido. Los estudios, porque aparte muchos de esos videos estaban en los estudios de grabación.

Facu: Después de verlos tantas veces era como que ya entrabas, pero igual cuando entrabas ahí se te... uf.

—¿Superó lo que se habían imaginado?

Facu: Sí, sí. Superó todo, todo, todo.

—¿Había también cierta idealización de Jamaica desde la distancia? ¿Encontraron algo diferente cuando llegaron?

Nestor: No, no, no. Yo confirmé algunas ideas que tenía de cierta distancia o seriedad de parte de los jamaiquinos, en líneas generales. Después, obviamente, cuando entrás en confianza o hablás con uno o con otro es un poco más amable.

Nosotros fuimos a Kingston a grabar un disco y nos tomamos la licencia de ir antes porque la persona que produjo toda esa hermosa idea dijo: “No, no, de ninguna manera van al estudio. Nos vamos cuatro días a conocer un poco la isla, comer comida, que entremos en onda y ahí se graba el mejor disco de su vida”. Dale.

Obviamente en los lugares que son superturísticos hay como un humor y en Kingston es otra cosa. En Kingston sí vivimos más como una situación más adusta, como de arriba para abajo. Lo que vale dos de repente vale seis. Como que tenés que estar pillo en todo.

“Estás en la cuna”

El vínculo con Jamaica tuvo otro capítulo cuando regresaron para participar de la celebración por los 80 años de Bob Marley. Esta vez iban a tocar reggae en la cuna de ese estilo y en castellano.

—Después volvieron a Jamaica para los 80 años de Bob Marley. ¿Cómo vivieron ese momento?

Nestor: Fue un show, tocamos 16 minutos.

—¿Los 16 mejores minutos?

Nestor: Había mucho nervio también. Habían muchos otros artistas, entonces había una situación de escenario un poco complicada, pero ¿quién te quita lo bailado?

Facu: Estás en la cuna. Las rodillitas temblaban.

Nestor: Yo lo disfruté, lo disfruté.

Los 30 años y una celebración elegida con el público

Tres décadas después de aquellos primeros intentos por descifrar cómo se tocaba reggae, Nonpalidece prepara una celebración atravesada por el número 30 para el 1° de octubre en el C Art Media. Serán 30 canciones, con parte del repertorio elegido a través de las redes sociales, y entradas a $30.000.

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