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Milei suspendió su viaje a Londres: cómo Malvinas cambió los planes del Gobierno

El Presidente tenía previsto viajar a Inglaterra a fines de octubre para encabezar un foro de inversiones, pero el giro del Gobierno en torno a la soberanía de las Islas Malvinas terminó modificando la agenda. Las señales que anticiparon la decisión.

Milei suspendió su viaje a Londres: cómo Malvinas cambió los planes del Gobierno

El presidente Javier Milei tenía previsto viajar a Londres a fines de octubre para participar de un foro de inversiones, en una visita que buscaba replicar el modelo de la denominada “Argentina Week” realizada en Nueva York durante marzo. Sin embargo, el escenario político en torno a las Islas Malvinas terminó modificando los planes del Gobierno y el mandatario finalmente decidió suspender el viaje.

La intención de Milei de visitar Inglaterra ya había sido anticipada en julio por un integrante de su gabinete. El objetivo inicial era que el Presidente encabezara un encuentro de gran escala con empresarios y ejecutivos para promocionar las oportunidades de inversión en Argentina y defender el modelo económico libertario.

La iniciativa comenzó a tomar forma durante la primera mitad del año, cuando el equipo presidencial empezó a trabajar en el denominado “Londres Week”, previsto para fines de octubre. El formato buscaba repetir la experiencia de Nueva York, donde entre el 8 y el 11 de marzo el Gobierno había presentado su programa económico ante empresarios e inversores.

Malvinas se metió en la agenda

En un comienzo, Milei incluso se ilusionaba con convertirse en el primer presidente argentino en visitar Inglaterra desde Carlos Menem, quien estuvo allí en 1998. La cuestión Malvinas, sin embargo, no aparecía en los planes oficiales.

El escenario comenzó a cambiar luego de distintos episodios que volvieron a poner la disputa por las islas en el centro de la agenda política. Uno de ellos ocurrió después de un partido de la Selección argentina, cuando los jugadores desplegaron una bandera con la leyenda “Las Malvinas son Argentinas” tras vencer a Inglaterra en las semifinales del último Mundial.

A eso se sumó la polémica por la decisión de la organización de impedir que el público ingresara con inscripciones relacionadas con el archipiélago. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, respaldó esa medida y el tema volvió a generar cuestionamientos en el ámbito político y social.

Por esos mismos días, el oficialismo sufrió un revés en el Senado al no conseguir aprobar la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. La iniciativa incluía un artículo que habilitaba la compra de tierras sin límites por parte de extranjeros y generó rechazo entre distintos sectores.

En medio de la discusión, el canciller Pablo Quirno defendió el proyecto con una frase que provocó polémica: sostuvo que un extranjero, “si quería”, podía comprarse un pueblo. El debate volvió a poner en primer plano la discusión sobre la propiedad de las tierras nacionales y se conectó con la sensibilidad que genera la cuestión Malvinas.

El giro del Gobierno y la suspensión del viaje

Pese a las señales, Milei mantuvo durante semanas la posibilidad de viajar a Inglaterra. Incluso desde su entorno se había dejado trascender que la visita continuaba en pie y, en los últimos días, distintos funcionarios confirmaron diferentes versiones sobre la agenda: desde una charla en la Universidad de Oxford hasta un encuentro con empresarios.

Pero dentro del propio Gobierno comenzaron a aparecer dudas. Tanto en Balcarce 50 como en la Cancillería surgieron interrogantes sobre la conveniencia política de que el Presidente viajara a Londres en medio de un renovado discurso oficial en defensa de la soberanía argentina sobre las Malvinas.

La tensión quedó expuesta: mientras Milei buscaba recuperar protagonismo internacional con una agenda económica, el Gobierno había comenzado a reforzar su discurso sobre la soberanía de las islas. Finalmente, el Ejecutivo optó por suspender el viaje.

En paralelo, la Casa Rosada desplegó una serie de medidas para fortalecer su posición sobre Malvinas. Entre ellas anunció el envío de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que contempla sanciones para empresas y personas vinculadas con la explotación de recursos en las islas, y comunicó el inicio de procesos contra firmas que realizan esas actividades.

También anunció la creación de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego. En ese marco, los ministros de Defensa, Carlos Presti, y de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, viajarán este viernes a la provincia para recorrer la zona.

“Desde el anuncio en cadena nacional, ya abrimos procesos sancionatorios contra 60 empresas y personas que operan directa o indirectamente la cuenca Malvinas sin nuestra autorización”, afirmó Milei el miércoles pasado.

El Gobierno también aprovechó la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de revisar la cuestión Malvinas para reforzar su ofensiva política y recuperar iniciativa sobre un tema especialmente sensible para la Argentina. Sin embargo, distintas autoridades británicas se pronunciaron en contra de la postura argentina.

Así, lo que comenzó como un viaje pensado para promocionar inversiones y mostrar el rumbo económico del Gobierno terminó condicionado por la política exterior y, particularmente, por la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas.

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