México: estallido de pirotecnia deja nueve muertos en un templo
Una masiva detonación durante una fiesta patronal provocó la muerte de nueve personas, dejó decenas de lesionados y derribó parte de la estructura de la parroquia local.
El drama sacudió a la comunidad de Santa María Canchesdá durante las celebraciones dedicadas a la Virgen de Nuestra Señora de la Luz. Un depósito de pirotecnia guardado dentro de la iglesia detonó de forma imprevista y desencadenó un escenario catastrófico en la zona. El saldo provisional confirma al menos nueve víctimas fatales y más de veinte heridos.
La violenta onda expansiva provocó el colapso inmediato de un sector del edificio sagrado, dejando a varios asistentes aprisionados entre la mampostería. En cuestión de minutos, la festividad patronal se transformó en un operativo de rescate masivo. Vecinos del pueblo fueron los primeros en organizarse para remover piedras a mano limpia y socorrer a los atrapados.
Poco después se sumaron dotaciones de bomberos de distritos linderos, personal de Protección Civil, la Policía Estatal y cuadrillas de emergencia. Las fuerzas de seguridad desplegaron maquinaria pesada sobre las ruinas para agilizar la búsqueda de sobrevivientes entre la estructura derrumbada. Los rescatistas continúa trabajando a destajo en el límite entre el Estado de México y Michoacán.
La red sanitaria regional colapsó temporalmente y obligó al Instituto Mexicano del Seguro Social a desplegar un dispositivo de contención inmediata. Los ambulantes trasladaron a los pacientes a diversos hospitales cercanos, registrando heridos de todas las edades, desde pequeños y jóvenes hasta ancianos. La gravedad de las lesiones obligó a priorizar los casos más delicados en las guardias.
Ante el desabastecimiento de insumos básicos en el lugar del desastre, los pobladores volcaron sus reclamos a través de las plataformas digitales. Las publicaciones exigían el envío urgente de material de primeros auxilios, suero y personal médico capacitado para reforzar la atención en la zona golpeada. La solidaridad de las comunidades vecinas no tardó en movilizarse para enviar colaboraciones.
Desde la Diócesis de Atlacomulco emitieron un comunicado oficial expresando su profundo pesar a los familiares de los fallecidos durante la festividad. Asimismo, las autoridades eclesiásticas informaron que dos sacerdotes del templo sufrieron contusiones por el impacto del derrumbe. Ambos párrocos recibieron curaciones en un centro asistencial cercano y permanecen fuera de peligro mientras prosigue la investigación.