En una nueva celebración de San Cayetano, patrono del pan y el trabajo, el gobernador bonaerense Axel Kicillof participó este viernes de la tradicional peregrinación y de la Misa de los Trabajadores en el barrio porteño de Liniers, donde lanzó fuertes críticas contra la gestión de Javier Milei por la situación económica y el debate legislativo sobre la propiedad privada.
Durante su participación en la jornada religiosa, el mandatario provincial puso el foco en el poder adquisitivo de los trabajadores y aseguró que "los salarios no alcanzan para cubrir cuestiones básicas", en un contexto en el que el Gobierno sostiene que la recuperación del ingreso es uno de los resultados de su programa económico.
Kicillof también cuestionó el rumbo de la administración libertaria y afirmó: "El Gobierno no escucha. Hay que defender la soberanía. No pueden vivir rematando el país y favoreciendo intereses extranjeros".
La disputa por la ley de propiedad privada
Las declaraciones del gobernador se producen luego de que el Senado otorgara media sanción al proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, una iniciativa impulsada por el oficialismo que finalmente avanzó sin el capítulo que modificaba la ley de Tierras y Manejo del Fuego, retirado por el Gobierno ante la falta de apoyo político.
Para Kicillof, el debate excede el contenido de la iniciativa y abre una discusión sobre el modelo de desarrollo y el control de los recursos estratégicos del país.
El gobernador ya se había manifestado el jueves durante la movilización frente al Congreso contra el proyecto. Allí celebró que el Ejecutivo diera marcha atrás con el apartado vinculado a la venta de tierras rurales a capitales extranjeros.
"Se logró algo central: que el Gobierno nacional desestime la locura y la insensatez del capítulo de la ley sobre la venta de las tierras rurales a capitales extranjeros", sostuvo.
Sin embargo, advirtió que la decisión no implica un cambio de postura por parte de la Casa Rosada. "No van a dejar de insistir: estamos ante un Gobierno que quiere vender nuestro territorio y partir nuestra patria en pedacitos", afirmó.
Además, volvió a cuestionar al presidente Javier Milei al considerar que "se le cayó la careta de outsider" y lo acusó de representar intereses concentrados y extranjeros.
Al ser consultado sobre el escenario social y las recientes protestas durante la sesión en el Senado, el gobernador repudió los operativos de seguridad desplegados: "Es lamentable la represión policial. Como siempre, es un acto político contra la gente totalmente pacífica".
La participación de Kicillof en San Cayetano volvió a darle un fuerte contenido político a una de las celebraciones religiosas más convocantes del país, en una jornada marcada por los reclamos vinculados al empleo, los ingresos y la situación social.