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El canciller afirmó que "no hay ninguna posibilidad" de que se rompan las relaciones bilaterales con Brasil

Pablo Quirno aseguró que la tensión con el país vecino es producto de las diferencias ideológicas entre el presidente Javier Milei y su par Lula da Silva y que no debe trasladarse al canal institucional.

El canciller afirmó que "no hay ninguna posibilidad" de que se rompan las relaciones bilaterales con Brasil
(Presidencia)

En medio de la crisis diplomática con Brasil, el ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, afirmó este miércoles que no hay ninguna posibilidad de que se rompan las relaciones bilaterales con el país vecino.

Durante una entrevista con radio Mitre, el titular del Palacio San Martín sostuvo que el enfrentamiento entre el presidente Javier Milei y su par Lula da Silva deben entenderse en el plano ideológico y no institucional. 

"Hay una diferencia muy importante, por lo menos desde el lado de Argentina. Argentina no eleva ni ha elevado este tema a nivel institucional. O sea, separamos lo que es el carril político y el carril ideológico del carril institucional", señaló.

En un intento por bajarle el tono al conflicto, el canciller expresó que tienen "la más alta estima" por el embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, y aseguró que esperan que regrese a la Argentina tras el llamado a consultas de Itamaraty "para seguir desarrollando la extensa agenda bilateral" entre ambos países.

La tensión diplomática entre Argentina y Brasil escaló a niveles inéditos -según funcionarios y diplomáticos- luego de que Milei llamara "ladrón" y "presidiario" a Lula durante el acto de lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro.

El líder del PT eligió no confrontar -"¿Quién es ese tipo?", contestó a la pregunta de un periodista que lo consultó al respecto-, pero algunos de sus funcionarios sí se pronunciaron. El vicepresidente Geraldo Alckmin aseguró que las declaraciones del mandatario "perjudican a la Argentina", mientras que el canciller Mauro Vieira, consideró el hecho como "una provocación sin precedentes". Más duro fue el ministro de Economía, Darío Durigan, quien calificó como "payaso" al dirigente libertario.

En el Palacio San Martín descartan responder a las declaraciones provenientes de Brasil: "No estamos respondiendo ni vamos a responder a las declaraciones que está haciendo no sólo el presidente Lula, sino los los funcionarios. O sea, en un aspecto de libertad y entendiendo que estás en una contienda electoral que ellos quieren que salga de una manera y nosotros queremos que salga de otra".