El presidente de Brasil, Lula da Silva, se refirió con ironía a su par argentino Javier Milei en medio de la tensión diplomática por los insultos que el libertario pronunció contra él durante el lanzamiento de la candidatura de Flávio Bolsonaro.
"¿Quién es ese tipo?", preguntó el mandatario cuando lo consultaron sobre los dichos del presidente argentino. Su respuesta generó risas entre los periodistas. Fue después de que durante el fin de semana, Milei lo llamara "presidiario" y "ladrón", y lo acusara de ser uno de los principales financiadores de la "campaña antiargentina".
El ataque de Milei a Lula provocó la reacción del Gobierno brasileño: desde la decisión de Cancillería de llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, hasta el calificativo de "payaso" que le endilgó el ministro de Economía, Dario Durigan. Sin embargo, el mandatario evitó involucrarse en la polémica y dejar que ésta discurra por los canales diplomáticos.
Lula parece estar concentrado en las elecciones presidenciales del próximo 4 de octubre, en las que intentará ser reelecto y acceder a su cuarto mandato. Según el diario Folha de San Pablo, sus asesores le habrían recomendado mantenerse al margen de la pelea con Milei. En esa línea, otros analistas entienden que en medio de la campaña contra Bolsonaro, a Lula no le conviene seguir polarizando la discusión.
Por eso, pese a las medidas que adoptó Cancillería -citó al embajador argentino y convocó a su embajador en Buenos Aires-, los medios brasileños coinciden en que Itamaraty no analiza retirar a su representante diplomático de Argentina.
Aun así, el ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira, consideró las declaraciones de Milei como "una provocación sin precedentes" en la relación entre ambos países.