Controversia por una petrolera israelí en las Malvinas
La firma controla el 65% del proyecto de exploración offshore Sea Lion en la cuenca norte de las islas. El Estado argentino mantiene una inhabilitación legal sobre la compañía desde 2022.
La empresa israelí Navitas Petroleum quedó en el centro de una controversia política y diplomática tras hacerse pública su participación activa en proyectos de exploración hidrocarburífera en la cuenca norte de las Islas Malvinas. El escenario abrió un nuevo frente de debate para la gestión del presidente Javier Milei alrededor de los reclamos de soberanía argentina en el Atlántico Sur.
Según una investigación publicada por el diario Perfil, la compañía de origen israelí posee una participación del 65% en el desarrollo offshore denominado Sea Lion, considerado uno de los emprendimientos de extracción más importantes en el área bajo control británico. El informe remarca que, a diferencia de la postura adoptada por gestiones anteriores, la actividad de la firma no recibió hasta el momento un repudio o condena pública por parte de las autoridades nacionales.
Desde el año 2022, el Estado argentino mantiene vigente una sanción e inhabilitación formal contra las empresas que ejecuten tareas de exploración o explotación de hidrocarburos en la plataforma continental vinculada al archipiélago sin autorización previa del país.
El tema generó repercusiones luego de que el vocero presidencial, Adrián Ravier, reconociera no estar al tanto de los pormenores del caso durante un encuentro con la prensa. "Es lo que sé en este momento. Tendríamos que profundizar con Cancillería", señaló el funcionario ante las consultas sobre la actividad de la empresa en el territorio disputado.
Posteriormente, el Ministerio de Relaciones Exteriores emitió una postura oficial en la que ratificó la posición histórica de la Argentina respecto a la Cuestión Malvinas y remarcó que se mantendrán las medidas previstas por el derecho internacional para resguardar los derechos de soberanía del país.
Fundada en 2015 con sedes en Herzliya, Houston y Londres, Navitas Petroleum opera diversos proyectos de petróleo y gas en distintas partes del mundo. El avance de sus operaciones en las islas plantea ahora interrogantes sobre la diplomacia bilateral con Tel Aviv y los alcances del alineamiento geopolítico del Ejecutivo nacional frente a emprendimientos comerciales en zonas bajo disputa territorial.