La investigación por la muerte de Diego Maradona tuvo este jueves una nueva audiencia marcada por el testimonio de uno de los profesionales que integró el equipo tratante del ex futbolista. El psicólogo Carlos Díaz rechazó las acusaciones en su contra, defendió el tratamiento que llevó adelante y sostuvo que "no podría haber hecho nada para impedir su muerte".
En su tercera declaración ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de San Isidro, explicó que "cuando intervine, tomé como garantía que no haya alcohol en la casa. Traté de garantizar que no hubiera alcohol en la casa".
Para desvincularse de las decisiones sobre la internación domiciliaria, el psicólogo presentó mensajes que, según indicó, intercambió con Leopoldo Luque y Agustina Cosachov antes de incorporarse al tratamiento. De acuerdo con su versión, esos diálogos demostraban que no participó en la elección del esquema de atención y que el foco estaba puesto en controlar el consumo de alcohol del paciente.
Díaz señaló que cuando comenzó a tratar a Maradona "estaba tomando bastante menos alcohol que antes, pero con peores consecuencias", aunque consideró que el pronóstico era "muy bueno" porque el ex futbolista reconocía su problema. "Éramos todos obstáculos entre el paciente y el consumo. Es lógico que eso pasara, pero hicimos lo correcto", sostuvo. También remarcó que "no tuve influencias en la parte médica de Maradona. El único plan fue lograr un tratamiento abstencionista para Maradona. Lo volvería a hacer".
Al recordar el día de la muerte, relató que "ese mediodía iba con Cosachov hablando de que cuanto antes teníamos que lograr llevarlo a Estancia Chica. Llegué y me encontré con que estaba de esa manera". Finalmente, concluyó: "No pude haber hecho nada distinto para impedir un cuadro cardíaco. Me hubiese encantado tener el conocimiento para poder hacerlo, pero no lo tengo".