Según informó el vocero de la causa, Martín Laius, la autopsia determinó que Errapán presentaba varias heridas de arma blanca, fracturas y un fuerte golpe en la cabeza. De esta manera, quedó descartada la hipótesis inicial de que había sido asesinada por un disparo.
El informe preliminar también reveló que la mujer estaba embarazada de entre 22 y 24 semanas de gestación. No obstante, los investigadores señalaron que aún restan los resultados de otros estudios forenses que podrían aportar más información al expediente.
Respecto de la secuencia del hecho, Laius indicó que Sebastián Bonafé ingresó a la vivienda durante la madrugada y se retiró pocos minutos antes de las 8 de la mañana, horario en el que los investigadores ubican el femicidio.
La principal hipótesis sostiene que el crimen estaría relacionado con una denuncia por grooming que la víctima había presentado contra Bonafé días antes. La acusación señalaba que el hombre había ingresado al baño de la vivienda y la había filmado con un teléfono celular mientras se higienizaba.
La causa continúa caratulada como femicidio seguido de rapto, ya que, tras el asesinato, Bonafé secuestró a su ahijada, hija de Mercedes. La menor fue localizada luego de la activación del Alerta Sofía y quedó bajo resguardo.