El primer ministro británico, Keir Starmer, renunció como líder del Partido Laborista y seguirá como jefe del Gobierno hasta que se elija un sucesor.
Starmer aseguró que deja el cargo después de haber perdido la confianza de su grupo parlamentario para seguir gobernando tras varios fracasos electorales. Durante las últimas semanas, al menos cuatro ministros le habían pedido expresamente que dé un paso al costado y estableciera un cronograma para su sucesión.
El primer ministro reconoció este lunes que "no es el mejor posicionado" para liderar al partido en las próximas elecciones. "Cada decisión que he tomado ha sido para poner al país que amo primero. Es por eso que dimito como líder del Partido Laborista", anunció ante los medios desde su residencia de Downing Street.
Starmer asumió como primer ministro británico en julio de 2024, después de una contundente victoria en las elecciones generales de ese año. Sin embargo, durante los siguientos dos años sufrió un fuerte desgaste que lo arrastró a dejar el cargo este lunes.
Según el diario británico The Guardian, Starmer seguiría en el cargo hasta octubre de este año, tiempo suficiente para que un nuevo líder reúna el apoyo de las bases del partido.
En ese marco, emerge como principal candidato a sucederlo Andy Burnham, alcalde del Gran Mánchester.
Starmer ya le pidió al Comité Nacional Ejecutivo del Partido que establezca un calendario para la presentación de candidaturas a la sucesión para el próximo 9 de julio. "Daré a mi sucesor mi apoyo total e inequívoco, sabiendo que heredarán una Gran Bretaña que es mucho más fuerte y justa de la que heredé hace dos años", afirmó durante su discurso.