La Justicia avanzó en la investigación contra el vocero presidencial, Manuel Adorni, por presunto enriquecimiento ilícito con una medida clave: el peritaje del teléfono celular de Matías Tabar, el contratista que llevó adelante las refacciones en su vivienda del country Indio Cuá. La decisión, impulsada por el fiscal Gerardo Pollicita, surge tras la declaración del propio Tabar, quien afirmó haber recibido pagos por un total de 245 mil dólares en efectivo por las obras realizadas en la propiedad.
Fuentes judiciales confirmaron a la Agencia Noticias Argentinas que el objetivo del análisis técnico es reconstruir la trazabilidad de los fondos y examinar las comunicaciones entre el contratista, el funcionario y su círculo cercano durante el tiempo que duraron las remodelaciones. Fue el propio Tabar quien entregó su dispositivo de manera voluntaria a la fiscalía para facilitar las pericias, luego de que su testimonio pusiera el foco en la ausencia de documentación respaldatoria y en la modalidad de los pagos realizados.
En su declaración testimonial, el contratista detalló que los trabajos incluyeron reformas de alto valor económico que se desarrollaron a lo largo de varios meses.
Para sustentar su relato, Tabar aportó a la causa diversos presupuestos y registros internos de la obra. Con la apertura de los datos del celular, los investigadores buscan ahora detectar mensajes, acuerdos económicos o detalles logísticos que permitan confirmar si los montos declarados coinciden con el patrimonio del vocero presidencial y determinar si existieron irregularidades en el financiamiento de las mejoras edilicias.
Mientras crece la presión judicial, Adorni resiste con una agenda cargada de activdades y el respaldo del presidente Javier Milei y su hermana, Karina.