El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el rescate del segundo tripulante del avión de combate F-15 que había sido derribado en territorio de Irán. “We got him” (“Lo tenemos”), celebró el mandatario tras confirmar que el militar fue recuperado con vida en una operación considerada de altísimo riesgo.
El operativo se llevó a cabo luego de casi dos días de búsqueda intensa en una zona montañosa y hostil, donde el tripulante permaneció oculto mientras fuerzas iraníes intentaban localizarlo. El rescate involucró a fuerzas especiales, aeronaves y apoyo de inteligencia en una misión coordinada a gran escala.
Según fuentes oficiales, el avión F-15 había sido derribado el viernes durante operaciones militares en el marco del conflicto en curso entre Estados Unidos, Israel e Irán. El primer piloto había sido rescatado rápidamente, mientras que el segundo, un oficial de sistemas de arma, permaneció desaparecido durante más tiempo.
El momento clave de la operación incluyó maniobras de distracción y ataques de apoyo para evitar que fuerzas iraníes interceptaran el rescate. Incluso se registraron enfrentamientos y daños a aeronaves estadounidenses durante la misión, lo que refleja el nivel de tensión y riesgo del operativo.
Trump calificó la acción como “una de las operaciones de rescate más audaces de la historia” y aseguró que no hubo bajas estadounidenses durante el procedimiento. El mandatario también destacó el desempeño de las fuerzas armadas en un contexto de creciente confrontación en la región.
El episodio ocurre en el marco de una guerra que ya lleva varias semanas y que incluye ataques cruzados, derribos de aeronaves y amenazas de nuevas ofensivas. La recuperación del piloto representa un logro estratégico para Washington.