A un día del ataque en la Escuela Normal N° 40 de San Cristóbal, donde un alumno de 13 años perdió la vida, Mabel, la madre del agresor de 15 años, rompió el silencio. En un breve pero contundente mensaje enviado vía WhatsApp, la mujer expresó: “Gracias, no tengo nada que decir. Dijeron todo por todos lados y muchas mentiras”.
Aunque Mabel evitó dar entrevistas frente a cámara, su pareja y padrastro del adolescente brindó detalles sobre el estado emocional de la familia. Según su relato, la mujer se encuentra "devastada" por la muerte de Ian Cabrera y, en la intimidad, habría pronunciado una frase lapidaria sobre su hijo: “Que Dios lo perdone, porque yo no puedo”.
El entorno familiar también aportó información sobre la salud mental del menor. El padrastro reveló que el joven arrastraba pensamientos suicidas desde los diez años y que solía manifestar que se sentía un “bicho raro”. A pesar de que el adolescente estaba bajo tratamiento psicológico, sus padres aseguraron que no lograron interpretar las señales: "Jamás pensamos que podía llegar a hacer algo así", confesaron.
En cuanto a la investigación judicial, el fiscal regional Vottero confirmó que el dermotest realizado al menor dio positivo. En la escena del crimen se secuestró una escopeta calibre 12 y un cinturón con cartuchos.
Si bien las primeras versiones sugerían que el arma había sido ingresada en un estuche de guitarra, los testimonios más recientes de los alumnos indican que el joven la habría ocultado dentro de un buzo antes de iniciar el ataque en el sector de los baños.