Nahuel Gallo rompió el silencio tras 448 días preso en Venezuela: "Pensar en mi hijo me mantuvo fuerte"
El gendarme pidió tiempo para contar lo vivido y reclamó la liberación de los 24 extranjeros que siguen detenidos.
REUTERS/Pedro Lazaro Fernandez
A pocos días de haber recuperado la libertad, Nahuel Gallo habló por primera vez en la Argentina y aseguró que pensar en su hijo fue lo que lo sostuvo durante el cautiverio. Con emoción, pidió “tiempo” para contar lo vivido y advirtió que no se sentirá plenamente libre mientras haya otros extranjeros presos en el penal El Rodeo I.
“No es fácil para mí estar acá, pero yo pedí hablar. He tenido muy poca información de lo que pasó”, comenzó el gendarme catamarqueño desde el Edificio Centinela, sede de la Gendarmería Nacional, acompañado por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; el canciller, Pablo Quirno; y el titular de la fuerza, Claudio Brilloni.
También aseguró que se encuentra “muy bien de salud” y que está siendo sometido a estudios médicos. “Estoy tratando de reinsertarme en la sociedad”, afirmó, antes de remarcar que Centinela “es mi casa. Yo me siento parte de mi casa; es mi institución. La he defendido a mi institución y a mi bandera”.
Al referirse a su encierro en El Rodeo I, lo definió como “un lugar de tortura psicológica” y agregó que “es un lugar de torturas psicológicas. Solamente con pensar me titubea la boca”. También reveló que salió del penal “con mucha incertidumbre”, sin saber si sería liberado o trasladado a otra unidad.
Sobre sus sensaciones, habló de su “fortaleza mental” y de la necesidad de “pensar que tengo que estar bien”. “Tengo un hijo, que lo amo con toda mi vida, es el único que me mantuvo fuerte”, expresó. Y añadió: “No es fácil estar incomunicado, no es fácil haber perdido la libertad injustamente, no es fácil que te acusen de delitos que no vienen al caso”.
Luego, recordó la solidaridad que recibió durante su encierro: “He conocido muchísimos venezolanos, muchísimos me han ayudado, así sea con una media. Porque los extranjeros no teníamos visita, no teníamos llamada”. Y reveló que, en la cárcel, armaba una bandera argentina con jabón blanco y celeste.
Antes de su intervención, el canciller Quirno celebró el regreso y aseguró que el Estado continuará trabajando por la liberación del abogado Germán Giuliani, el único argentino que permanece detenido en ese país. “La Argentina no abandona a sus ciudadanos”, expresó.