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Tras el conflicto en Rosario, familiares de efectivos de la bonaerense marcharon en La Plata

Familiares de policías y penitenciarios se concentraron frente a la Gobernación para reclamar mejoras salariales y laborales, y reconocieron que la protesta tomó impulso tras el acuerdo alcanzado en Santa Fe.

Tras el conflicto en Rosario, familiares de efectivos de la bonaerense marcharon en La Plata

El reclamo salarial de las fuerzas de seguridad que tuvo su epicentro en Santa Fe comenzó a extenderse a otras provincias debido a que en La Plata, familiares de efectivos de la Policía Bonaerense y del Servicio Penitenciario se concentraron este viernes frente a la sede del Gobierno provincial para exigir mejoras en los haberes y en las condiciones laborales.

Según informó Noticias Argentinas, la manifestación se realizó desde las 10 en las inmediaciones de Plaza San Martín. Los participantes admitieron que la protesta tomó fuerza tras lo ocurrido en Rosario y hablaron de un “efecto contagio” en distintas jurisdicciones del país.

Durante la concentración, señalaron que numerosos agentes perciben salarios que no llegan al millón de pesos y que se ubican por debajo de la canasta básica. También reclamaron la apertura de instancias formales de diálogo con las autoridades provinciales. “No nos vamos hasta que nos atiendan los funcionarios”, expresó una de las manifestantes.

Aunque se aguardaba una mayor concurrencia, la participación fue menor a la prevista. Según indicaron, el temor a sanciones y a la apertura de legajos en Asuntos Internos habría limitado la presencia de efectivos en actividad.

El antecedente inmediato es el conflicto en Santa Fe, donde, tras varios días de protesta, el Gobierno acordó una recomposición salarial y estableció que ningún uniformado cobrará menos de 1.350.000 pesos, aunque la medida no habría dejado conformes más que a los cargos más altos. En ese contexto, el gobernador Maximiliano Pullaro afirmó que el reclamo era “justo y genuino” y que, por lo tanto, “merecía ser escuchado”.

La tensión en Rosario incluyó una fuerte reducción del patrullaje: de los 200 móviles habituales, solo circularon 30 el lunes y 50 el martes. El escenario reactivó recuerdos de otras crisis policiales, como el acuartelamiento en Córdoba en 2013 y la protesta de la Policía Bonaerense en 2020, que derivó en un aumento salarial dispuesto por la administración provincial.